¿Lo mexicano?

Dentro del marco de las ideas actuales sobre ‘cultura’ encontramos un sinfín de acepciones con infinidad de posibles enfoques: cultura de masa, cultura obrera, cultura del folclor,  cultura televisiva, e incluso hay quienes ostentan una “cultura emprendedora” (inserte risas grabadas).

De acuerdo a la Real Academia de la lengua Española, cultura puede definirse en primer lugar como “Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico”. De acuerdo a esta definición, la cultura define el papel que jugará el individuo en su entorno… Sin embargo, esta definición se queda corta: la cultura no puede ser una especie de ente “divino” que se impone, un concepto abstracto, y tampoco el invento de un sólo hombre…

Entonces, ¿quién crea y determina esos valores, esos conocimientos, esas normas… que dan como resultado determinada cultura?

Según Betty Sanders Brocado “la cultura como concepto puede incluir productos materiales, además de los sistemas de valores, creencias y símbolos subyacentes al comportamiento observable”. Entonces, la cultura es una suerte de construcción social generada por los individuos que se sujetan a determinado espacio y tiempo, que se va modificando de acuerdo al desarrollo que éste conjunto de individuos vaya generando a través de su paso por el mundo. La cultura es entonces, un hecho sociológico que inunda y se vierte a sí misma sobre los individuos y los objetos, y que a su vez dicho proceso empapador, muta y transmuta, a través de la visión e interpretación de los sujetos, como el agua durante sus diferentes etapas, la cultura muta, pero jamás se pierde, se transfigura…

Actualmente en México se tiene cierta noción de una cultura de “lo mexicano”, en gran parte gracias a lo dilucidado por Octavio Paz a lo largo de su trayectoria. Para él, el mexicano  es el producto de una violación, sí: una violación cultural, entre los pueblos originarios sometidos por la diversidad de pueblos conquistadores europeos que llegaron, así como de la fusión que nuestros pueblos tuvieron con los esclavos africanos, y con los asiáticos… Si el mexicano es tal bastardo, ¿qué legitima a nuestra cultura actual? ¿Qué puede considerar como suyo el mexicano? 

De acuerdo a varios autores, el sentido cultural se encuentra fincado en la noción de comunidad, pues como dice Leif Korsbaek: “La comunidad es caracterizada por su estructura, tanto horizontal como vertical, que asegura que los miembros de la comunidad se puedan relacionar ordenadamente con su colectividad y con los demás miembros, y también con la gente que no pertenece a la comunidad, con los forasteros. La comunidad también tiene historia: su desarrollo a lo largo del tiempo tampoco carece de orden y sentido, pero la historia de la comunidad le asegura su coherencia.”

La comunidad es entonces el espacio colectivo que configura lo que es y lo que no es para cada pueblo, es la respuesta inmediata que el ser humano se da a sí, buscando ese sentido de pertenencia, urgente para el resguardo de la psicología más primitiva, y más necesaria.

Sin embargo, México no es un lugar homogéneo, en el que todos estemos cortados con la misma tijera. En México se encuentran un sinfín de comunidades: indígenas, mestizos, italianos, franceses, africanos, asiáticos, judíos… nombre algún grupo étnico, y muy probablemente dicho grupo pueda encontrarlo en nuestro país.

Y es esa diversidad cultural la que forma la noción de “cultura mexicana”, es tal mezcla de sabores, olores, fenotipos, costumbres y valores la que forma la cultura del mexicano, es ese sinnúmero de creencias y no creencias las que configuran el panorama del mexicano, lo que define al individuo nacido en el territorio.

Es esa simbiosis cultural, esa interacción entre pares y opuestos la que dignifica y legitima lo que es ser mexicano. No es más una violación cultural, como propone acertadamente Paz, sino una concupiscencia consentida la que engendra al mexicano, la que le da su valor categórico, y sublima la esencia de lo nacional. 

En este día de las madres…

Ese constructo llamado “género” determina quién es quién dentro del núcleo familiar. Así lo encontramos a simple vista en la estructura preponderantemente patriarcal que nos rige: el padre protege y provee, mientras que la madre educa y cuida. Las instituciones sociales de mayor arraigo adquieren características de “género”, de acuerdo a su función: el ejército es puramente una entidad masculina que protege los intereses de la Patria (en México, al menos, la mujer no tiene relevancia significativa en la institución); la Iglesia Católica, mayoritaria en México, se define a sí misma como “Mater et Magistra”, acaparando el llanto inconsolable de sus hijos: los afligidos.

Bajo este esquema-binomio genérico que nos es impuesto desde el microcosmos que es el entorno familiar hasta las grandes instituciones que permean nuestros entornos, se nos enseña lo que cada uno, masculino y femenino, puede y no puede hacer.

Ahora bien, nos encontramos en una época en la que poco a poco todas las instituciones y sus enseñanzas intangibles van siendo desplazadas de su pedestal pétreo, una época en la que, como nos señala Derrida, todas las piezas del juego dejan de tener un lugar esquematizado, sino que todas funcionan cada una como parte de un todo, sin mayor ni menor importancia, sino todo lo contrario (whatever that means).

Así pues, empezamos a vislumbrar destellos de cambio en las estructuras sociales: las mujeres comienzan a ver por sí mismas, y con ello comienza su “empoderamiento” (no encuentro otra palabra rápido, así que pongo esa vaguedad).

El género femenino descubre que no sólo puede educar y cuidar y mimar: despierta de su letargo y comienza a “cazar” y a proveer a su gente. De similar manera, el género masculino descubre dentro de sí características que no se había permitido explorar, como el goce de los sentimientos.

Ante este escenario de cambio y de readecuación en los roles dentro de todos los sistemas de orden social (del más pequeño al más grande), ¿es urgente que trabajemos todos para que en este nuevo orden no se pierda el equilibrio? ¿cada quien donde deba estar, y cuanto tiempo quiera estar?

De cuando te dicen que “escribes bonito”

vidadeescritores:

Y tú:

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Siento como si me estuviesen exorcizando,

espero no darle cabida de nuevo a los demonios a los que me he agarrado,

espero que esto a la posteridad haya servido de lgo,

siento que de mi cama me ando despegando.

XXXmas Wishes….

XXXmas Wishes….

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democraciadeliberada:

-Décimo comunicado-

El Pacto por México es la expresión escrita de las reformas que diversos actores políticos y miembros de la sociedad civil creen que son necesarias para el país. El Pacto contiene buenas ideas y algunas buenas intenciones. Sin embargo, las intenciones no justifican de forma…

emilianopazos preguntó: Diego, tengo que felicitarte por la capacidad y la ética que muestras en tu texto, es común en nuestro bello País volverse Bloguero sin tener el mínimo conocimiento de los temas que escribimos, veo que usted no lo hace así y da mucho gusto encontrar jóvenes aún capaces en este abismo de ignorancia en el que estamos sumergidos, habrá que tomar en cuenta también que esa parte que no fue convencida por el Proyecto del Revolucionario Institucional es aún una parte muy pequeña de la población.

Estimado Emiliano, agradezco tus palabras, estamos en pie de lucha, y no nos vamos a cansar, cada quien desde su frente, pero sin dejar de lado el sentido de comunidad que hemos ido perdiendo.

En cuanto a los números, la victoria del PRI no fue apabullante, somos más los que no lo queremos (mayoría relativa, no absoluta, hay que leer los números y hacer las sumas.).

Te envío un gran abrazo y gracias por tomarte el tiempo de leer a este simple “siervo del Señor”.

P.S. No dudes en compartirlo.

Peña Nieto en el poder: ¿el sueño de los pobres? o de cómo un idiota puede ser Presidente

Peña Nieto en el poder: ¿el sueño de los pobres?

La raíz de todas las pasiones es el amor.

 De él nace la tristeza, el gozo, la alegría y la desesperación.

Lope de Vega

Enrique Peña Nieto es el Presidente de los  Estados Unidos (¿?) Mexicanos: una “nueva” alternancia en la vida política del país. Sin embargo no tenemos claro qué podemos esperar de este regreso del PRI al poder: un PRI con tantas máscaras y mañas, bien conocidas y documentadas.

En el discurso de arranque de campaña en Jalisco, el equipo de Peña utilizó un esquema similar al usado por Vicente Fox: la esperanza en un cambio, un cambio que tradujeron en paz, libertad, inclusión, educación “de calidad”, mejores empleos y recuperar el orgullo y “liderazgo” de México en el exterior.

 ¿Cómo, después de 74 años en el poder en los que el PRI no pudo otorgar eso, lo haría ahora?  No lo sabemos. ¡¿Y cómo la gente creyó en este “proyecto” para la nación?!

Para explicarlo de alguna manera, recurro a una de mis bases epistemológicas: la psicología clásica y el psicoanálisis. Dice Lebon que “la masa es un ser provisional compuesto de elementos heterogéneos, soldados por un instante”.

Este instante está enmarcado por los compromisos de la administración calderonista en su “Plan Nacional de Desarrollo”, que pretendía procurar una mejora en los siguientes campos: Estado de Derecho y Seguridad, Economía Competitiva y Generadora de Empleos, Igualdad de Oportunidades, Sustentabilidad Ambiental y Democracia Efectiva y Política Exterior Responsable.

En todos los rubros, a pesar de haber alcanzado algunos logros y metas, los datos y la percepción pública fueron diferentes:

En Seguridad las cifras son espeluznantes: +/- 80 000 muertos y cientos de miles de desplazados, en una guerra que hasta el momento no se le ve ni pies ni cabeza.

La economía, a pesar de haberse mantenido estable ante la crisis que azota a diferentes regiones de Europa y Estados Unidos, no creció como lo esperado, por lo consiguiente no hubo tal creación de empleos. De hecho, el mexicano promedio subsiste en la informalidad de acuerdo a datos del INEGI . En el campo de igualdad de oportunidades tampoco hubo gran logro, como lo señalan las cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CoNeval), la brecha entre ricos y pobres sigue ensanchándose.

De igual manera, el rubro ambiental durante el sexenio de Felipe Calderón fue reprobable: Patricia Arendar, Directora Ejecutiva de Greenpeace México, dice en el blog de la organización ambientalista que “La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) perdió el rumbo, olvidó sus objetivos y se dedicó a representar los intereses de empresas e inversionistas.”, bástenos recordar el escándalo de Cabo Pulmo y tala clandestina por todo el país.

Lo propuesto en el ámbito de Democracia y Política Exterior Responsable fue también un desastre: tribunales e institutos electorales “a modo”, ineficacia a la hora de designar  consejeros… y  escándalos por despilfarros en las Embajadas. El más sonado: el del chófer de la Embajada de México en Bélgica que cobra €5504 al mes, casi $100,000 pesos mexicanos.

Entonces, ¿por qué ganó Enrique Peña Nieto la Presidencia, si los índices de criminalidad e impunidad en el estado que él gobernó fueron escandalosos? ¿Dónde quedó la malversación de fondos de su tío Montiel? ¿Y los feminicidios? ¿El robo de automóviles?

 Felipe Calderón y su administración prepararon el caldo de cultivo perfecto para que el Partido Acción Nacional abandonara la Residencia Oficial de Los Pinos. A esto sumémosle el “fuego amigo” del que fue víctima la ex candidata presidencial Josefina Vázquez Mota.

Así, el escenario: Enrique Peña Nieto y la maquinaria priista frente al Proyecto Alternativo de Nación de Andrés Manuel López Obrador, quien con sus bemoles hizo propuestas más o menos claras, no siempre las más atinadas,  y se mostró tan “transparente” como pudo (hago énfasis en el entrecomillado), a diferencia de Peña y sus colaboradores…

Primero, como menciono unos párrafos arriba, el país está al borde del desastre.

Segundo, el papel que jugaron los medios de comunicación fue crucial: Enrique por aquí, Enrique por allá… ¡Hasta en las hojas para envolver tortillas!

Lo que hizo el equipo de Peña Nieto fue hipnotizar a la masa: colores vivos, y repetición incesante de “jingles” y eslóganes genéricos que apelaban a las necesidades básicas de los sujetos, quienes de acuerdo a LeBon “en multitud son instintivos, bárbaros: espontáneos y violentos…”.

Desde el punto de vista Psicoanalítico, Freud dice que “las multitudes no han conocido jamás la sed de la verdad. Demandan ilusiones, a las cuales no pueden renunciar. Dan preferencia a lo irreal sobre lo real”, y el equipo de Peña Nieto supo cómo “cambiar oro por espejitos”  a los votantes: se requerían nuevos objetos de deseo, pues sabían que el voto corporativo sindical lo tenían en la bolsa: necesitaban convencer a la cada vez más agonizante clase media, y lo hicieron muy bien:  ya no fue primordial el reparto de láminas y despensas, ahora fue regalar tiempo aire para celular, servicio de mantenimiento a coches, vales de gasolina, kilos de carne asada, termos de color tornasol, cámaras fotográficas, tarjetas con dinero en efectivo: Peña Nieto invitó a ser parte de un “club de ‘ganadores’” en una patria perdedora.

Incluso, el equipo de Peña Nieto creó todo un nuevo “folklorismo” light: Enrique visita lugares emblemáticos, viste trajes típicos de acuerdo a la región, cual muñeco de acción, reviviendo la fantasía infantil de tantas y tantas mujeres mexicanas que vieron en él  a su “príncipe azul”, como en las telenovelas… ¡Esperen! ¿Se casó con Angélica Rivera, actriz de ese género televisivo, no? 

Su campaña fácilmente puede confundirse/mezclarse con el video de “México en la piel” de Luis Miguel… ¡y la masa hipnotizada no lo notó!

Enrique, con su prístino copete “a la Joselito”, sedujo a la masa.

Quienes no fuimos convencidos por el juego mediático del PRI y sus maniobras de antaño,  nos encontramos pendiendo de un hilo, angustiados ante la interrogante: ¿será que el Dinosaurio de verás se extinguió y hay una nueva generación de priistas? ¿O sólo se fue a dar una “manita de gato”? (¡Que ojalá no haya sido donde lo hace la “Lideresa Imperial” del SNTE!). 

Lo único que ahora tenemos certeza hoy, es que cuando nos despertamos el Dinosaurio está aquí, más erguido y fastuoso que nunca… ¡Gulp!

 

GUSTAVE LE BON “PSICOLOGÍA DE LAS MASAS: Estudio sobre la psicología de las multitudes”

Primera edición francesa: 1895, Buenos Aires - 2004

Puede consultar el PND en el siguiente link: http://pnd.calderon.presidencia.gob.mx/index.php?page=documentos-pdf

Ídem

Sigmund Freud: Psicología de las masas y análisis del Yo - 1920 [1921]

democraciadeliberada:

  • Somos un grupo de profesionistas, académicos y activistas de la sociedad civil organizada que nos hemos dada a la tarea de afiliarnos al PRD. Sin embargo, este instituto político lleva 18 meses sin permitir nuevas afiliaciones (desde mayo 2011). Creemos que el PRD, al impedir nuevas…
Chavos, no se alarmen, pronto les compartiré un texto más serio sobre el fenómeno AMLO 2006-AMLO 2012: estrategias, líneas discursivas, praxis y dinámica social en torno a la campaña. Estén atentos ;)


AMlo